¿Qué tipo de jugadores tienes en tu comunidad de alumnos?

Seamos claros desde el principio:
no todas las personas participan igual en una comunidad.
Y no deberían hacerlo.

Uno de los errores más comunes al diseñar comunidades —educativas, profesionales o corporativas— es asumir que todos los miembros tienen que interactuar, comentar, publicar o liderar de la misma forma.

No es así.
Nunca lo ha sido.

Y por eso, existe un modelo de observación de comportamiento colectivo: una forma de entender los roles que emergen de manera natural cuando un grupo de personas comparte un espacio digital.

Si lideras una comunidad y algo “no funciona”, aquí probablemente está la respuesta.

Antes de contarte más, puedes averiguar qué rol concreto puedes tener en tu comunidad de alumnos.

PUEDES HACERLO EN ESTE ENLACE

¿Cuáles son los roles que existen en una comunidad online?

En cualquier comunidad online emergen distintos roles de comportamiento: observadores, participantes ocasionales, contribuidores activos y líderes. Estos roles no son jerarquías ni etiquetas fijas, sino posiciones dinámicas que cambian según el contexto, la motivación y el diseño de la experiencia. Entenderlos permite diseñar comunidades más sanas y sostenibles.

Antes de entrar en los roles, una advertencia importante:

Esto no va de clasificar personas.
Describe comportamientos contextuales.

Una misma persona puede:

  • Observar en una comunidad

  • Participar en otra

  • Liderar en una tercera

El rol no define al individuo.
Define cómo responde al sistema que has diseñado para tus alumnos.

Y aquí entra el Game Thinking:
si cambias el sistema, cambian los comportamientos.

Por qué las comunidades fracasan (la causa real)

La mayoría de comunidades fallan por una de estas razones:

  • Se diseña solo para los más activos

  • Se penaliza el silencio

  • Se fuerza la participación

  • Se confunde visibilidad con valor

Resultado:

  • Frustración

  • Ruido

  • Abandono silencioso

No porque la gente no quiera participar,
sino porque el sistema no reconoce todos los roles.

Competidores

Los Competidores (llamados “Killers” en el modelo original) se relacionan con otras personas desde la confrontación, la influencia o el liderazgo. En comunidades modernas no se manifiestan necesariamente de forma agresiva, sino a través del debate intenso, la defensa de ideas o la búsqueda de impacto. Bien canalizados pueden elevar el nivel del grupo; mal diseñados, pueden generar fricción y desgaste.

Conseguidores o Triunfadores

Los Triunfadores (Achievers) están orientados a la acción sobre el sistema. Les motiva avanzar, completar procesos y sentir progreso. En comunidades educativas o profesionales valoran las rutas claras, los hitos y el feedback, y suelen ser quienes siguen el “camino marcado” hasta el final, independientemente de cuánta interacción social exista.

Socializadores

Los Socializadores se mueven por la interacción con otras personas. Buscan conversación, vínculo y reconocimiento mutuo. En una comunidad son quienes comentan, responden, dan apoyo y mantienen vivo el clima emocional. No participan por visibilidad, sino por conexión humana, y suelen ser el pegamento social del grupo.

Exploradores

Los Exploradores se relacionan principalmente con el sistema. Su motivación es entender cómo funciona el entorno: leen, observan, prueban y descubren. En una comunidad suelen permanecer en segundo plano, consumiendo contenido y entendiendo las dinámicas antes de intervenir. Su silencio no indica desinterés, sino una fase activa de aprendizaje y orientación.

Este es el modelo de Richard Bartle creado originalmente para analizar comportamientos en entornos multiusuario (MUDs), y aún hoy una de las referencias más sólidas para entender dinámicas humanas en sistemas interactivos.

Cuando una comunidad no participa, no es porque sus miembros “no sean activos”, sino porque el entorno solo reconoce uno o dos tipos de comportamiento y castiga el resto.

El silencio, la observación, el progreso individual o incluso el conflicto bien canalizado también son formas legítimas de estar dentro.

Una comunidad sana no es la que hace más ruido, sino la que permite que distintos roles convivan sin fricción. Cuando entiendes esto, dejas de forzar dinámicas, dejas de frustrarte con la participación y empiezas a tomar mejores decisiones de diseño: qué espacios crear, qué ritmos respetar y qué comportamientos no necesitas empujar.

Diseñar comunidades va de crear sistemas donde la gente no tenga que fingir para encajar.

FAQs · Preguntas que, posiblemente tengas ahora

¿Todos los miembros deberían participar activamente?
No. Esperar eso es uno de los errores más comunes. En cualquier comunidad, la mayoría observa, una parte interactúa ocasionalmente y solo una minoría sostiene la actividad visible. Diseñar para que todos hablen genera fricción y abandono silencioso.

¿El rol de una persona es fijo?
No. Los roles cambian según el contexto, el momento vital y el diseño del entorno. Una persona puede ser exploradora en una comunidad y triunfadora o socializadora en otra. El sistema influye más que la personalidad.

¿Qué pasa si mi comunidad solo tiene socializadores o solo triunfadores?
Se desequilibra. Las comunidades monorrol tienden al ruido molesto  o al silencio absoluto. El valor está en el equilibrio, no en maximizar un solo comportamiento.

¿El rol de competidor es siempre negativo?
No. El problema no es el rol, sino la falta de contención. Sin espacios adecuados, genera conflicto; bien canalizado, eleva el nivel de conversación, el pensamiento crítico y el liderazgo. Comunidades como Skool han hecho mucho daño, instalando rankings para todas las comunidades.

¿Este modelo sirve para comunidades educativas o corporativas?
Especialmente. En estos entornos, ignorar los roles suele traducirse en baja retención, desgaste del equipo y abandono progresivo, aunque el contenido sea bueno.

Si lideras una comunidad de alumnos y sientes que algo podría mejorarse, este modelo  es el punto de partida y que medimos muy a fondo para todas las comunidades que deciden apostar por sus alumnos pidiéndonos que mejoremos la experiencia formativa.

👉 Puedes usarlo como marco para revisar tus dinámicas actuales:
qué comportamientos estás premiando, cuáles estás ignorando y cuáles estás forzando sin darte cuenta.

Y si en algún momento necesitas ayuda para usar este modelo para que tu comunidad esté más motivada, emocionada y comprometida, puedes agendar una llamada con nuestro equipo para conocer vuestro proyecto.